Un instante en los círculos del tiempo...

UN INSTANTE EN LOS CÍRCULOS DEL TIEMPO...
Descentralizar las ideas, compartir los pensamientos, abrir las experiencias. Un instante que deviene eterno en los círculos del tiempo a través de lo intangible; imágenes y palabras que se inmortalizan en este infinitesimal punto del macro-cosmos virtual.

Ahora somos MÓNADAS construyendo un CEREBRO COLECTIVO...

viernes, 3 de septiembre de 2010

Potencia: Devenir del conocimiento

Error es no ver en la caída una furtiva e irreversible oportunidad para levantar aquello que, generalmente, osan llamar alma o espíritu cuando realmente todos estos devenires (y otros acontecimientos no menos significativos) persisten en su inmanencia. Fortaleza se llamaría a aquella ansiedad por el levantarse (y devenir) a través de una gran potencia.

Error es persistir intransigentemente en aquello que acumula zozobra cuando se avizoran aquí, allá o acullá otras posibles sensibilidades o conocimientos, cuando se hace imprescindible conceder a la experiencia elucubraciones, prácticas y sensaciones otras. En un movimiento de auscultación se ponen en evidencia (para-sí) las huellas de una transfiguración y sus discontinuidades con lo mediato y lo inmediato; así, nuevas mediaciones se inventan y se acoplan a las necesidades del presente. Error sería resistirse a esas nuevas subjetivaciones por una inamovible defensa de los mitos asumidos.

      

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¿Investigación Transdisciplinaria?


Una de los nociones recurrentes que ha entrado a ser parte de la producción de conocimientos se refiere a lo que se ha denominado en los ámbitos académicos inter y transdisciplinariedad. Estas palabras han sido acuñadas como etiquetas innegables que deben ser puestas en cualquier proceso de investigación que aspire a tener un mínimo de reconocimiento en las esferas de las ciencias. Muchas veces estas etiquetas son (im)puestas como un recurso de accesibilidad a las convocatorias y términos de referencia para la realización de proyectos de investigación propuestos por las entidades financiadoras. Pero en realidad algunas veces esta comunión forzada a lo sumo proyecta el simple intercambio de egos y de conocimientos de diversas áreas, temas y autores; falta allí una apuesta en común que devenga en experiencias individuales y colectivas asumidas no como la sumatoria de citaciones, sino como la acción colaborativa para la problematización de situaciones que se evidencien en las realidades de las latitudes más próximas.  


Un trabajo colaborativo es in-disciplinado; no busca de disciplinas precisas para posicionarse sino de experiencias y trayectorias; no parte de los formalismos burocráticos para generar conocimientos sino de las inquietudes y preguntas siempre en renovación de varios sujetos; explora las diversas miradas desde una centralidad no hegemónica sin subsumirlas. Así pues, lo transdisciplinario deviene en multiplicidad no disciplinada. Es, como diría Gabriel Tarde, un cerebro colectivo. ¿Cómo lograr esto en una práctica investigativa concreta? La abierta experimentación puede ser una vía adecuada.