Un instante en los círculos del tiempo...

UN INSTANTE EN LOS CÍRCULOS DEL TIEMPO...
Descentralizar las ideas, compartir los pensamientos, abrir las experiencias. Un instante que deviene eterno en los círculos del tiempo a través de lo intangible; imágenes y palabras que se inmortalizan en este infinitesimal punto del macro-cosmos virtual.

Ahora somos MÓNADAS construyendo un CEREBRO COLECTIVO...

jueves, 24 de junio de 2010

Homogeneidad y multiplicidad en la investigación social


Cuando el conocimiento es sometido a la homogeneización éste pierde su carácter múltiple; el conocimiento se construye desde una sutil y continua cooperación infinitesimal de las mónadas, es un cerebro colectivo que con cada actualización crea nuevos posibles para la investigación social.

Si el cerebro colectivo es la recombinación de múltiples mónadas en donde ninguna subsume a la otra, entonces la investigación social puede pensarse como la emergencia de un cerebro colectivo que constantemente actualiza la sociedad, actualiza las ciencias y se actualiza a sí mismo.

Entender la investigación social desde la diferencia significa debatir sobre la homogeneización de los procesos investigativos, significa concebir la producción de conocimientos como un acontecimiento que abre múltiples posibles redimensionando el campo científico, y significa entender a cada investigador como una mónada que, desde su singularidad, realiza su actividad en un marco social que no puede ser totalizado.


«El conocimiento es "falseamiento de lo múltiple e incontable" al convertírselo en igual, semejante, contable.»
Friedrich Nietzsche



jueves, 17 de junio de 2010

«Sufrir es producir conocimiento»


Toda experiencia es el exordio de un pensamiento, es la materia prima del conocimiento: sin experiencia no hay saber. Un conocimiento sin experiencia es pura ilusión, especulación llevada al límite, fábrica de hipótesis insostenibles.




El conocimiento es una creación ligada a las emociones; no hay laboratorio más fino que aquello que llaman alma. Allí se recombinan las sensaciones; el mundo es sólo un posible entre muchos y la sensibilidad es el camino de la experiencia así como la experiencia es el camino del conocimiento.

Tal vez gozar, pero también sufrir. Para producir un nuevo saber hay que saber dirigir las sensibilidades hacia aquello que afecta a los demás y a nosotros mismos. Las afecciones de nos-otros están vinculadas a un tipo de conocimiento que escapa a las desafortunadas estandarizaciones, homogeneizaciones y jerarquizaciones que los emperadores del saber al servicio de los gobiernos han establecido para legitimar un conocimiento fundamentado en la frialdad y desazón de la investigación controlada, esto es, de la ciencia hecha contrato.

Sí, Cioran no se equivocó al decir que sufrir es producir conocimiento; pero este no es el conocimiento que quieren los tecnócratas (frío, objetivo, calculado), sino un conocimiento que se yergue desde las entrañas del cuerpo y del alma.